dilluns, 12 de novembre del 2012

MONOFOBIA#


Tu no estuviste allí, nunca estuvistes a mi lado


   Dime dónde estabas cuando la ansiedad me ahogaba, cuando cada pensamiento provocaba arcadas y temblaba cada poro de mi piel, sin nadie que me abrazara y me dijera: “Tranquila, todo irá bien”. Tú no estuviste allí, no viste mi mitad triste ni mis despistes. No fuiste muro contra los embistes del desprecio, del cansancio, del perjuicio.

dijous, 8 de novembre del 2012

Le necesito

+¿Qué te pasa?
-Le necesito...
+¿Y que tiene eso de malo? Será porque le quieres..
-Sí, pero esque yo nunca había necesitado nada.

dimarts, 30 d’octubre del 2012

Ya no reímos tanto y a veces solo lloramos.

Y ver pasar lentamente un capítulo más de esta etapa tan larga. Ver como pasan los momentos vividos, uno a uno, tanto los buenos como los malos, con la gente que quiero o con la que en un momento quise. Pensar que hace nada éramos tan pequeños y corríamos de un lado a otro sin motivo exacto; llorábamos y reíamos sin explicación y siempre sabíamos sacarle lo bueno a las cosas. Sin embargo ahora después de tantos años recorridos, estamos confusos o no sabemos lo que queremos. Ya no reímos tanto y a veces solo lloramos. Además, con toda una vida por delante experimentamos sensaciones y emociones que nunca hasta ese momento supimos explicar.

Ya no reímos tanto y a veces solo lloramos.

Y ver pasar lentamente un capítulo más de esta etapa tan larga. Ver como pasan los momentos vividos, uno a uno, tanto los buenos como los malos, con la gente que quiero o con la que en un momento quise. Pensar que hace nada éramos tan pequeños y corríamos de un lado a otro sin motivo exacto; llorábamos y reíamos sin explicación y siempre sabíamos sacarle lo bueno a las cosas. Sin embargo ahora después de tantos años recorridos, estamos confusos o no sabemos lo que queremos. Ya no reímos tanto y a veces solo lloramos. Además, con toda una vida por delante experimentamos sensaciones y emociones que nunca hasta ese momento supimos explicar.

PUERTOS IMPOSIBLES


Dicen que necesitas cuatrocientas milésimas de segundo para abrir y cerrar los párpados. Que no más de uno para reaccionar y detener a la persona que se va, en el penúltimo momento. Pero hay quién necesita una eternidad. Que sólo son dos segundos para decir "te quiero". Pero malgastamos horas en decir lo que creemos que sentimos. Que sólo hay una vida qué compartir y la desperdiciamos rompiéndonos el alma en puertos imposibles...